lunes, 12 de junio de 2017

La idea del frío / Liliana Villanueva

Veintisiete grados bajo cero. Leo el número con el menos adelante en la pantalla eléctrica frente al McDonald’s, en la plaza Púshkinskaya. VEINTISIETE–GRADOS–BAJO–CERO, repite mi cabeza y convierte el número en palabras, las palabras no llegan a convertirse en idea, no puedo hacerme una idea de tanto frío en mi cabeza, no sé qué parte de mi cabeza está aún en funcionamiento bajo estas condiciones extremas, mi cabeza, que no hay gorro ni abrigo que la abrigue de este frío que es materia, porque el aire a esta temperatura se convierte en materia pura, en algo que abraza con cientos de brazos de manos heladas, manos diminutas que se pegan a la cara, a los resquicios donde la lana, la tela, el cuero, la piel de algún animal convertida en tapado no llega, no cubre. Soy un oso abrigado entre cientos de osos que a esta hora de la mañana caminan por la calle a ritmo de película en cámara lenta, de tarjeta postal navideña. A esta temperatura los rusos son más rusos y lo festejan con silencio, un silencio conforme, una constatación de que así debe ser, de que nada es seguro en esta vida salvo el invierno, que viene una y otra vez para recordar que el frío es ancestral a Rusia, que el mundo está en orden cuando la pantalla frente al McDonald’s anuncia que la temperatura superó los veinte grados bajo cero, el límite a partir del cual un ruso se atreve a decir que hace frío. Hay más de cuarenta expresiones para definir a la nieve en ruso, pero para el frío hay una sola. Jóladna, afirman con un movimiento de cabeza, el idioma es menos exclamativo, es más directo. Jóladna, que puede traducirse como: ES frío, HAY frío, o simplemente frío. Jóladna, afirmación y después silencio.
Camino entre desconocidos que no se miran entre sí porque miran para adentro, como si el aire helado de la calle fuera el preámbulo de una misa, la ceremonia de ser rusos. Es frío este día después de la clase de ruso, hay frío mientras camino sobre una masa de hielo hacia la parada del tranvía, el crujido de la nieve bajo mis botas: botas de cuero revestidas interiormente con piel de oveja, medias de lana tres cuartos, medias bombacha, camiseta térmica, remera de lana, pullover, abrigo de cuero y piel, bufanda, gorro y orejera de polar. Debajo de todo eso estoy yo. No puedo dejar de sentirme un sándwich puro pan, soy el poco fiambre que queda de esa cosa en la que me convertí cuando me vine a vivir a este país, a esta ciudad que con la primera nevada se transforma en un pueblo de calles sin asfalto, con veredas que son túneles entre montañas de nieve, cuando el aire es una masa en silencio y nadie habla en la calle. El único sonido es el chirrido del tranvía al hacer la curva, el freno, la gente que sube en silencio como en una procesión. Hay lugar y asiento para todos en este día de invierno cuando el mundo está en orden, donde no hay borrachos, ni olores, ni calles sucias, grises calles de asfalto tirado como por olvido, un asfalto ahora inexistente bajo el manto de nieve, lo único que aquí parece crear un orden natural. Alientos de frío salen de las bocas de otros pasajeros, de mi boca, vapores de calor que se condensan en el aire suben desde los kioskos de la plaza, de las chimeneas de las casas, como otros alientos de otras bocas, un concierto silencioso de vapores. Todo respira frío y tranquilidad esta mañana, la gente y las casas, los árboles y los objetos, todos y cada uno protagonistas del mismo aire. Estoy sentada junto a la ventana, el tranvía avanza muy lentamente, como con cuidado, un cuidado nuevo, insólito. Los edificios bajo el cielo azul límpido parecen aun más limpios, contentos, sonrientes las ventanas reflejando el sol, que hace resaltar las superficies blancas, porque todo lo que está quieto es blanco. Siento calor en la cara, el sol calienta mi piel, es una caricia cálida en medio de tanto frío. Cierro los ojos.
Y cuando los abro, estoy en otro mundo, un mundo que es este mismo pero en otra escala, una escala aumentada de la realidad o enajenada por la irrealidad, porque empezó a nevar y los copos en el aire iluminado se separan en mínimas partículas que quedan suspendidas en el espacio, como el polvo en el reflejo del sol en una mañana de verano. Pero no es polvo, son partículas minúsculas de hielo perfectamente reconocibles, se me acercan como ínfimos platos voladores, chocan contra el vidrio y desaparecen en puntos que no llegan a ser gotas. Me arrimo a la ventana y los miro de cerca, flotando ingrávidos en el aire. Y entonces, aunque no pueda creer lo que ven mis ojos, los veo: son dibujos de nieve, uno, dos, cuatro, se multiplican en el aire, flotan sin peso en esa masa fría y luminosa. Cada una es un dibujo diferente, son infinitas las formas, son simétricas, translúcidas, cerradas en sí mismas, perfectas, tienen una vida que no dura nada, pero hasta la nada dura más tiempo en esta mañana bajo el sol de Moscú. Las veo y quisiera jugar con ellas, hacer dibujos en el aire, flores de hielo en la ventana, combinaciones de mandalas rusas, ornamentos orientales sin principio ni fin. Pero me quedo sentada en mi asiento y no hago nada. Todo sigue igual, cada uno está en lo suyo: la abuelita con sus dos bolsos llenos de botellas de cerveza vacías dormita en su asiento individual, un hombre con gorro de piel como un zorrino tiene la vista fija en un punto frente a él, una chica sonríe mientras lee un libro, el conductor, arropado como un prisionero del Gulag, cambia la velocidad. Quiero decirles que miren los dibujos, es un espectáculo para los ojos, sólo hay que acercarse un poco. Pero no digo nada, me quedo callada. Entonces, veo que soy la única que repara en ellos, quizás me fue otorgado por un rato el don de ver como a través de un lente especial, de meterme en una dimensión diferente. Entiendo y sonrío. Sé que es un regalo, un mensaje, un misterio. Y lo agradezco en silencio.

(Esta crónica se editó en diversas antologías de España y Argentina y espera con otras veintinueve crónicas de Rusia ser editada este año (aunque el editor me dijo que el papel está muy caro). “La idea del frío” ganó el Premio Osvaldo Soriano de Relato de la Facultad de Periodismo y Ciencias Sociales de La Plata en 2013).


viernes, 9 de junio de 2017

Viernes_Ilustradas- Raquel Riba Rossy



Raquel Riba Rossy – autora de Lola Vendetta

Licenciada en Bellas Artes en la Universitat de Barcelona (2013), nunca se hizo ilustradora, sencillamente nunca dejó de dibujar. Raquel es quien da vida a -Lola Vendetta- quien apareció entre sus manos en 2014, en un momento de cruce de ideas, de caminos, de grandes preguntas existenciales… y de ese momento hasta hoy tenemos el resultado en libro: “Lola Vendetta. Más vale Lola que mal acompañada”



Más de su trabajo http://www.lolavendetta.net/

miércoles, 7 de junio de 2017

Mujeres al Lente - Nora Lezano




Nora Lezano

Una artista que se expresa a través del lenguaje fotográfico, con el foco puesto, no exclusivamente, en el universo del rock. En veinticinco años de trabajo, ha creado una imagen particular y reconocible que identifica su naturaleza creativa y también sus principios: no renunciar a la pasión por aquello que se retrata. Quizás, paradójica mente, esto la aleja de la etiqueta reduccionista de “fotógrafa de rock”.
 No es reportera gráfica: la música y los músicos son el tema de su obra artística y su valor no radica en “haber estado en el momento justo”, sino en “lo que ella decidió hacer en ese momento”.
 La muestra FAN consta de más de 300 imágenes para recorrer en silencio y gritar con el alma.








Podes ver de su trabajo http://noralezano.com/

lunes, 5 de junio de 2017

La máquina de proyectar sueños / Cecilia Szperling

(fragmento)   

NOCHE 1

   Tengo siete años. Todavía conservo los miedos, las fantasías y las pesadillas de una niña de cuatro o cinco. Deambulo sola por la casa en la noche. Todos duermen. Y yo quedo ahí, con este camisón rosa un poco quemado por un experimento fallido con mi juego de química. Culpa de la Mayor que me encargó la confección urgente de un veneno, para una amiga que la traicionó y decepcionó como nunca lo hubiera imaginado. Traté de lograr mi mejor mezcla esta vez. La lava alquímica color verde turquesa tornasolado combustionó y saltó una llama que tomó el borde de la manga de mi camisón. Padre rápidamente la apagó.¿Qué hizo padre con ese fuego? ¿se lo comió como un lanzallamas? Tan veloz fue su maniobra que si no fuera por el pequeño rasgo negro en el puño rosa, una pequeña marca en mi camisón preferido, hubiera pensado que aluciné. Que mis ojos y oídos cansados de tantas noches en vela, arrebatados, inventaron esa ráfaga eléctrica de fuego quemante y enceguecedor. Padre y yo nos miramos con ojos aturdidos -aún encandilados por el estallido de luz repentina- y la mirada reluciente, con ese brillo especial que deja una descarga súbita de adrenalina.
   Sin acomodar el azufre turquesa, ni esos polvitos transparentes que forman pequeños cristales, sin guardar los tubos de ensayo y las pipetas de vidrio de formas alucinadas que Madre me regaló y que eran reliquiasde su laboratorio, Padre me levantó y me subió  por las escaleras en sus brazos dejando todos mis tesoros a la intemperie. Me acostó en mi cama junto a las de mis hermanas. En ese cuarto que era el que nos correspondía de acuerdo a nuestra edad. Las tres juntas en la habitación lindera a la de ello. Nuestros sueños podrían juntarse a la noche, me gustaba pensar.


sábado, 3 de junio de 2017

Por estos días

Las cosas están bravas por estos días, no se respetan los Derechos Humanos, la pobreza aumenta mientras los impuestos suben, el hambre crece mientras los alimentos encarecen y nos envenenan, lo público lo privatizan, la policía le pega a los maestros y a los ancianos, balea a niños comiendo, entra a escuelas y universidades, hace razzia de mujeres y detenciones ilegales, filma desde camionetas y espía de civil, encubre asesinos, violadores, traficantes de mujeres, se encubren entre ellos y reprimen con gases, tanques hidráulicos, piñas, patadas y balas de goma  a las personas que se ven en HD pero son reales.

Las cosas están bravas, los medios estandarizan las ideas, la ignorancia,  y la falta de respeto; esclavizan mentes, a  fuerza de repeticiones domestican a gran parte de la población para que no piensen y  ejecuten mandatos. La comodidad del cobarde descansa sobre discursos que se contraponen a los hechos, la monotonía cotidiana y gris del mediocre no conoce de clases, ni de géneros, ni de solidaridad y mucho menos de sensibilidad.

Las cosas están bravas. La heteronorma  y el machismo que la sustenta, ideas propias del mecanismo de explotación capitalista - difundidas globalmente por quienes detentan el poder, los concentrados medio de comunicación  actuales -  crean ciudadanos cómodos dentro de sus incomodidades, intolerantes e irrespetuosos de lxs otrxs. Crea abusadores y abusivos, golpeadores, violadores, tipos por doquier que se creen superiores, arrogantes y violentos.

Las cosas están bravas sobre todo para las mujeres y nuestras diferentes construcciones subjetivas. Los caballeros, esos renegados machistas con modales, exigen respeto hacia las mujeres apelando que podríamos ser sus madres, sus hermanas, sus amigas y es así como nos desdibujan y vuelven a someter. No se nos respeta por ser alguien, por el solo hecho de existir, si no por la relación con un otro.

Las cosas están bravas, sobre todo para las mujeres. Nos descuartizan, nos violan, nos acosan, nos persiguen, nos piropean, nos tocan como si fuésemos de su propiedad, como si nos gustara, nos minimizan. Implantan leyes que se meten con nuestros cuerpos sin tenernos en cuenta ni darnos la oportunidad de elegir, nos criminalizan por decidir sobre nuestros propios cuerpos, nos estigmatizan por gestionar nuestra sexualidad libremente, por no ser lo que quieren que seamos. Porque si un tipo le pega un tiro por la espalda a un adolescente que quiso robarle es en legítima defensa pero si una mujer a la que intentan violar entre varios mata a un hombre va presa por asesina. No es legítima nuestra defensa, no son legítimos algunos cuerpos parece. 

Las cosas están bravas y a veces me asusto, sobre todo de noche cuando camino sola. La ciudad se pone cada vez más violenta y a veces me siento sola. ¿Con quién puedo contar? ¿Con quién cuento? ¿Con quién contamos las mujeres que volvemos solas a nuestras casas para sentirnos seguras? ¿Con el que camina al lado mio, o será un violador? ¿Con el taxista o me querrá secuestrar? ¿Con mis vecinos o sólo miran por detrás de las ventanas pero por las dudas no se meten llegado el caso? ¿Con la policía o formaran parte de una red de trata?¿Con el compañero que se ofrece a llevarme en su auto para quedarse tranquilo de que no me pase nada y en el camino me toca la pierna? ¿Con cuántos de mis conocidos puedo contar? ¿Quiénes son? ¿Estoy segura?¿Algún desconocido me brindaría su ayuda si la necesitara? Porque me puede pasar, porque pasan cosas graves aunque no me pasen a mi.

Abbey

viernes, 2 de junio de 2017

Viernes_Ilustradas - Carol Rosetti


Carol Rossetti
Diseñadora e Ilustradora Brasileña , su principal proyecto mujeres y colores la hizo conocida
en la redes, tiene su estudio de diseño Café con Chocolate y participa del colectivo feminista de artistas
independientes de ZINAS.







jueves, 1 de junio de 2017

4° mes mirando películas de directoras


Desert Flower - Sherry Hormann - Reino Unido/Alemania/Austria /2009 - Drama biográfico 

SinopsisBasada en la novela homónima y autobiográfica de Waris Dirie, es la historia de cómo una joven y valiente africana emigra a Europa y lucha para erradicar uno de los más crueles y atroces rituales, la mutilación genital femenina. 

Comentarios: Tierna y cruda habla sobre la realidad de la mujeres inmigrantes pero sobre todo de la realidad de las mujeres africanas ,que como antiguo ritual religioso devenido cultural y sostenido en el tiempo son sometidas desde pequeñas a la mutilación de sus genitales y obligadas a casarse con hombres mucho mayores. Me sensibilizó mucho el tema de la ablación, pensar en el dolor que sufren tantas mujeres bajo injustos, arbitrarios y sádicos dogmas religiosos que sólo alimentan  el poder del varón sobre la mujer. Me hizo pensar en mi posición de mujer blanca de clase media y en todos los beneficios que eso conlleva. Y en que en la lucha está la respuesta.





American splendor - Shari Springer Berman/Robert Pulcini  - EE.UU/2003 - Comedia dramática / Cine independiente

Sinopsis: La idea de que el cómic es una forma de arte para adultos lleva a Harvey a hacer una tira cómica, "American Splendor", un retrato irónico del estilo de vida de la clase obrera americana. Publicado por primera vez en 1976, el cómic convirtió a Harvey Pekar en un autor de culto durante los años 80.

Comentarios: Es una mezcla de ficción y realidad interesante sobre  la vida de Harvey Pekar. Una comedia insólita, amena por su estructura y con la aparición del mismo Harvey contando la historia. 





The Adderall Diaries -Pamela Romanowsky - EE.UU/2015 - Drama / Cine independiente

Sinopsis: Un antiguo novelista de éxito que pasa por un bloqueo creativo, trata de superar sus problemas investigando a fondo un caso de asesinato.

Comentarios:Adaptación de las memorias de Stephen Elliott. Entretenida y con momentos brutales lo que más rescato es a James Franco (que está más bueno que comer el pollo como a unx más le guste) y su atinada actuación. 





Boxing Helena - Jennifer Chambers Lynch - EE.UU/1993 - Drama / Cine independiente

Sinopsis: Nick Cavanaugh  un cirujano jefe casado con un buen pasar económico, al que la reciente muerte de su madre le hace reflexionar y experimenta una extraña obsesión por Helena, una mujer con la que tuvo un breve romance tiempo atrás, que no logra olvidar. Su obsesión le llevará a traspasar todo tipo de límites para mantenerse cerca de ella.

Comentarios: Un cirujano desquiciado, intenta convencer al sujeto/objeto de sus deseos de sus obsesivas intenciones. Ella vive enclaustrada, mutilada y a su merced. La película tiene un aire truculento y de carnicería que refleja la impunidad de los hombres que se creen dueños de las mujeres a las que dicen amar.





The dressmaker - Jocelyn Moorhouse - Australia/2015 - Comedia dramática / Suspenso

Sinopsis: Una glamorosa modista, regresa al pueblo de su infancia tras muchos años de ausencia, con el objetivo de cerrar heridas del pasado. Allí se reconciliará con su enferma y excéntrica madre, se enamorará inesperadamente y armada únicamente con su máquina de coser y su excepcional estilo, conseguirá transformar a las mujeres del pueblo como forma de vengarse de quienes la forzaron a marcharse años atrás.

Comentarios: Entretenida e interesante por los saltos que hace entre géneros, los personajes secundarios estereotipados  me resultaron muy graciosos y bien construidos, la madre loca  y el policía que se trasviste sobre todo. Muy divertida también la música de spaghetti western que acompaña las imágenes  de la protagonista en algunas ocasiones. Con un final explosivo muestra como  el afán por salvarnos puede interferir en la vida de otras personas.