martes, 3 de octubre de 2017

Maya Angelou // Y aún así...yo me levanto

   Marguerite Annie Johnson, más conocida como Maya Angelou, se convirtió en autora y poeta después de tener varias ocupaciones, incluyendo cocinera, prostituta, bailarina y actriz de clubes nocturnos. También se desempeñó como periodista, directora y productora de obras de teatro, películas y programas de televisión. 
     Figura de la cultura negra y defensora de los derechos civiles, fue una respetada portavoz de las personas de raza negra y mujeres. Sus obras defienden la cultura afroamericana, trata temas tales como  racismo, identidad, familia y lucha contra estereotipos negativos. Publicó siete autobiografías, tres libros de ensayos, varios libros de poesía, obras teatrales, películas y shows de tv.





Y aún así...yo me levanto


Tú puedes escribirme en la historia

con tus amargas, torcidas mentiras,
puedes aventarme al fango
y aún así, como el polvo... me levanto.
¿Mi descaro te molesta?
¿Porqué estás ahí quieto, apesadumbrado?
Porque camino
como si fuera dueña de pozos petroleros
bombeando en la sala de mi casa...
Como lunas y como soles,
con la certeza de las mareas,
como las esperanzas brincando alto,
así... yo me levanto.
¿Me quieres ver destrozada?
cabeza agachada y ojos bajos,
hombros caídos como lágrimas,
debilitados por mi llanto desconsolado.
¿Mi arrogancia te ofende?
No lo tomes tan a pecho,
Porque yo río como si tuviera minas de oro
excavándose en el mismo patio de mi casa.
Puedes dispararme con tus palabras, 
puedes herirme con tus ojos,
puedes matarme con tu odio,
y aún así, como el aire, me levanto.
¿Mi sensualidad te molesta?
¿Surge como una sorpresa
que yo baile como si tuviera diamantes
ahí, donde se encuentran mis muslos?
De las barracas de vergüenza de la historia
yo me levanto
desde el pasado enraizado en dolor
yo me levanto
soy un negro océano, amplio e inquieto,
manando
me extiendo, sobre la marea,
dejando atrás noches de temor, de terror,
me levanto, 
brindando los regalos legados por mis ancestros.
Yo soy el sueño y la esperanza del esclavo.
Me levanto.
Me levanto.
Me levanto.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Viernes_Ilustradas - Angela Corti

 Angela Corti 
 Diseñadora gráfica e ilustradora argentina. Actualmente se desenvuelve como ilustradora y artista freelance para empresas y publicaciones como,Revista Los Inrockuptibles, Cartoon Network, entre otras. Ha trabajado como diseñadora gráfica por más de 10 años en su propio estudio y es co-creadora de Dicomo, donde ha ilustrado, diseñado y desarrollado objetos basados ​​en el folclore y las leyendas de Argentina. Junto a la diseñadora Valeria Nicali, dieron vida a una coleccion de induemntaria que rinde homenaje a la labor de las mujeres mapuches en el telar.





Más de su obra: http://angelacorti.blogspot.com.ar/

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Mujeres_al_Lente - Dorothea Lange

Dorothea Lange  (1895-1965) fue una influyente fotoperiodista documental estadounidense, más conocida por su obra la "Gran Depresión" para la oficina de Administración de Seguridad Agraria.
 Las fotografías humanistas de Lange sobre las terribles consecuencias de la Gran Depresión la convirtieron en una de las periodistas más destacadas del fotoperiodismo mundial.  En 1935 junto a su segundo esposo, economista agrario Paul S. Taylor , realizan un documental sobre la pobreza rural y la explotación de los cultivadores y trabajadores inmigrantes durante los siguientes seis años. Taylor hacía las entrevistas y recogía la información económica, y Lange hacía las fotos. Entre 1935 y 1939 Lange trabajó para departamentos oficiales, siempre retratando en sus fotos a pobres y marginados, especialmente campesinos, familias desplazadas e inmigrantes. Distribuidas sin coste a los periódicos nacionales, sus fotos se transformaron en íconos de la era. En 1941, Lange recibió el premio Guggenheim Fellowship por la excelencia en fotografía. Después del ataque a Pearl Harbor, utilizó su prestigio para registrar la fuerza de la evacuación de los japoneses estadounidenses (nisei) en los campos de concentración del occidente del país. Cubrió todos los actos de reubicación de los japoneses, su evacuación temporal en centros de reunión y los primeros campos permanentes. Para muchos observadores, sus fotografías de muchachas japonesas estadounidenses presentando honor a la bandera antes de ser enviadas a campos de concentración es un recuerdo de las políticas de detención de personas sin ningún cargo criminal y sin derecho a defenderse. Sus imágenes fueron tan obviamente críticas que el Ejército las embargó.


La fotografía de Lange que quedó como su mayor clásico fue "Madre Migrante". 








Mas de su obra en http://www.historyplace.com/unitedstates/lange

viernes, 22 de septiembre de 2017

Viernes_Ilustradas - Maori Sakai

Maori Sakai

Esta artista Japonesa vive en Tokio,  sus dibujos son universales. Porque busca en ellos la belleza de las cosas pequeñas y cotidianas.  Sakai es parte de una de las primeras generaciones de creadores que se han formado en el campo del arte digital. Primero dibuja a lápiz sobre un papel el diseño que tiene en mente, luego lo registra con un escáner y lo anima. Dicen que en la vida todo depende del cristal con que se mire. En el caso de la ilustradora japonesa Maori Sakai, su filtro está impregnado de notas de felicidad. Contemplar sus ilustraciones provoca una sonrisa fácil, amable, con la que es más fácil comenzar el día. «Creo que la mayoría de las personas dependen de otras personas o una gran cantidad de dinero para sentir la felicidad, pero creo que la felicidad siempre es un estado de ánimo». 





http://maorisakai.com/

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Mujeres_al_Lente - Vivian Maier

 Vivian Maier (1926-2009)                                                                                          Fotógrafa ante todo, trabajó de niñera por más de 40 años, y sacó cientos de miles de fotos blanco y negro,durante las décadas del 50 y 60 en Chicago y Nueva York,  retratando la vida cotidiana de una forma exquisita; su arte se conoció luego de su muerte, y de una manera muy casual cuando  un agente inmobiliario e historiador aficionado compró en un remate algunos de los miles de rollos fotográficos sin revelar que Vivian guardaba con la pasión y la manía del coleccionista. Había revelado y editado muy poco, posiblemente la falta de dinero haya afectado esa labor, clave para la divulgación de su obra. Maier nunca llegó a saber de su consagración como artista ni supo que su obra sería admirada en todo el mundo. Sin embargo, conservó  cajas y cajas con sus cintas y sus rollos de fotos que terminaron siendo rescatadas del olvido y que junto con su nombre, hoy forman parte de la historia de la fotografía. 




Para ver mas de su obra : http://www.vivianmaier.com/

lunes, 18 de septiembre de 2017

Amalia Jamilis / Te interesa la noticia



¿Te hable alguna vez de la muerte de mi hermana, la Beba? -preguntó Lucía. Polo la miró. Miró sus dedos delgados que plegaban con bastante habilidad el mantel.

-No -dijo-. Me parece que no.

Alrededor se oía un ruido de cucharas, de sillas arrastradas, de conversaciones coincidentes. La Madelón, con la luz de los veladores encendida desde las tres de la tarde se resumía en esos sonidos, en el acordeonista escurriéndose entre las mesas, en el humo de los cigarrillos condensado arriba, junto al cielorraso.

-La Beba era horrible -empezó Lucía-. Nunca te imaginarás esa frente descomunal, las mejillas sombreadas por un vello duro, hacia abajo. No quedan fotos. Era maestra, y a los chicos no les importaban sus sufrimientos, sus desengaños seguidos. Confabulaban contra ella, y no sé de ningún caso en el que haya durado más de tres meses en el mismo colegio. Al final decidió irse a Pergamino con la tía Estela. ¿Te acordás de tía Estela?

Polo recordó una figura inexorablemente enlutada, un vago olor a benjuí y aprovechó que el mozo andaba cerca para pedirle dos Gancia con limón.

-En Pergamino la técnica consistía, por un lado en ignorar el asombro, los bruscos silencios que seguían a su aparición en las reuniones, y por el otro en huir de los empleados de banco, de los viajantes con ganas de diversión. Pero la Beba estaba ansiosa: soñaba con el esplendor o con la infamia. Quemó la fórmula y se enamoró.

Él se llamaba Canzani o Canzetti, no me acuerdo. Era un tipo grandote, un hombre de aire pesado.

-Me lo imagino muy bien, creéme -dijo Polo-. Canzani o Canzetti es la clase de apellido que le viene bien a un gordo.

-Bueno -continuó Lucía-. La llevó a su casa, le presentó a la madre.

Yo me la imagino a la Beba por las tardes, tomando mate en una sala oscura, con almanaques y cuadritos hogar dulce hogar. O tal vez en un patio embaldosado, lleno de macetas con geranios. Por fin un buen día se lo dijo, aunque seguro que era de noche. Sí, mejor de noche.

-Lucía -la interrumpió Polo irritado-. Tratá de ser coherente-. La irritación se debía no tanto a la incoherencia de Lucía como a la tardanza del mozo.

-Seguro que fue de noche cuando él le pidió casamiento -aclaró Lucía-. A lo mejor estaban en la plaza y era de noche. Quién te dice que la Beba hasta parecía linda, así con la oscuridad de la plaza. Bueno, se lo dijo. ¿Vos sabés lo que es un pueblo, Polo? Pergamino es una ciudad. Es más grande que Tres Arroyos, más que Dorrego, pero al mismo tiempo es un pueblo. En seguida se supo. Tía Estela nos escribió que la Beba se pasaba los días preparando su ajuar. Yo no lo podía creer. Te imaginás a un monstruo bordando una sábana de Grafa con hilo lucero. Daba risa, daba lástima. La Beba debía estar como loca por aquellos días, cosiendo y cosiendo su ajuar. Pasó el tiempo y cuando faltaba poco para el civil, Canzetti se mandó mudar de Pergamino y nadie le vio ni la sombra.

-Seguro que se impresionó -dijo Polo filosóficamente.

-Tuvo miedo -sentenció Lucía-. Eso tuvo. Me imagino muy bien ese miedo, con la Beba ahí, en la pieza, bordando enloquecida las sábanas del ajuar.

-Se impresionó -repitió Polo, vagamente sumergido en un sueño de Gancia con limón.

-Después de unos días también la Beba se hizo humo. Algo más tarde supimos que había vuelto a Buenos Aires. Tomó una pieza en la pensión Aguilera de la calle Tucumán, ¿te acordás? Una vez estuvimos. Esa misma noche la encontraron muerta. Se había tomado una caja de fósforos. En la mesa de luz había un montón de cosas tontas. Un paquete de cigarrillos, una servilleta de papel, un billete de diez pesos con una fecha. Recuerdos de él, seguro.

-Bueno -dijo Polo cínicamente-. Después de todo morirse en una pensión aunque sea la pensión Aguilera no es la peor de las muertes.

-Esperá, falta lo mejor -dijo Lucía graduando los efectos-. Al poco tiempo recibimos una carta de la tía Estela. Resulta que Canzetti le había escrito a la Beba. Aquella era una historia de cobardía, una historia de arrepentimiento. Le informaba que para el otoño regresaría y entonces sí, derecho al civil. Para esto a la Beba ya hacía rato que la teníamos en la Chacarita.

Polo iba a decir pobre, claro, me imagino, pero en ese momento llegó el mozo y dejó sobre la mesa la botella y los vasos, y la historia de Lucía se antojó absurda y Lucía misma se le antojó absurda. La miró y vio sus ojos que empezaban a navegar, quizá hacia una noche de Pergamino, hacia una plaza, hacia un sórdido interior con una figura grotesca, caída de lado sobre una colcha a cuadros, y vio también sus dedos delgados, que nerviosamente tamborileaban sobre el mantel a un ritmo de baguala.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Viernes_Ilustradas - Vero Gatti

Vero Gatti
Multifacética docente Argentina de Diseño Gráfico, es ilustradora, muralista y diseñadora gráfica. Junto a otros artistas es parte de estudio Magia, donde da vida a proyectos relacionados con el público infantil y de moda en el ámbito editorial, publicitario y del motion graphics.da talleres de ilustración. Publicó en revistas y realizó artes de discos. Su libro Regalitos Semanales es una serie de ilustraciones que descubren lo más sencillo de la vida cotidiana a través de una dulce profundidad. Empezó como una publicación semanal a través de las redes sociales y hoy puede conseguirse en forma de libro impreso.Diminutos, solitarios, revolucionarios, deformes, pero sobre todo, humanos. Los personajes de Vero Gatti cantan, saltan y abrazan a través de un papel” (Gianny Bellone)







Para ver más de su obra :facebook.com/holaverogatti